Nuestra experiencia en Marina Bay Sands

Ya hace más de un año de nuestro viaje por Asia, hoy les quiero compartir nuestra experiencia de conocer y quedarnos 2 noches en el maravilloso hotel Marina Bay Sands, para empezar les comento que se localiza en 10 Bayfront Avenue y es un conjunto de edificios que incluyen tiendas, restaurantes, museo, teatros, casinos y muchas atracciones más, si tienes dinero suficiente no querrás salir de ahí.

Al llegar a Singapur todo lo que mires grita lujo y exclusividad, desde llegar al Singapore Changi Airport comienza la magia de este destino. Al salir del aeropuerto veras sus calles cuidadosamente adornadas de buganvilias de varios colores.

Estuvimos cuatro noches en Singapur, las dos primeras nos quedamos en un Ibis Hotel en una zona de muchos indios que, aunque amables siempre se querían pasar de listos al cobrarnos de más. La noche que llegamos fuimos a un centro comercial donde se encuentra un supermercado que tiene la curiosidad de no tener cajeros para cobrarte ya que uno mismo pasa las cosas por el lector y paga con el celular o con tarjeta de crédito.

En el aeropuerto compramos nuestras tarjetas para usar el metro y los autobuses de la ciudad, cosa que hicimos la mañana siguiente, cerca de nuestro hotel se encontraba una parada y dentro de ella un listado de los autobuses y los lugares por donde pasa cada ruta (ojala así fuera en México), tomamos la ruta que nos dejaba lo más cerca del Marina Bay ya que queríamos conocer también Gardens by the bay que es un conjunto de jardines y 2 domos gigantes.

Nos bajamos unas cuadras antes para disfrutar de las calles y mientras nos acercábamos, el edificio emblemático que vimos millones de veces en YouTube, cientos de veces en páginas webs se iba descubriendo poco a poco delante de nuestros ojos.

No podíamos ocultar nuestra emoción de por fin estar cerca del complejo de Marina Bay. R quería conocer un personaje que se llama Merlion que es como la mascota local, es una fuente que representa la abundancia de la ciudad-estado de Singapur.

Photo by Jay Ang on Unsplash

Caminos hasta llegar al pie del edificio y entramos al centro comercial, no teniamos idea de lo que nos esperaba dentro.

Muchísimas tiendas de lujo, restaurantes que mirando sus menús colocados en la entrada hiciera que huyéramos rápidamente.Pero aun no llegabamos al hotel, al mas codiciado por nosotros, hasta que al final de un pasillo se leia “Marina Bay Sands Hotel”.

Como veran en la imagen de arriba, ya nos encontrabamos dentro del edificio, es  muy bonito y puedes recorrerlo sin necesidad de estar hospedado y ademas puedes cruzarlo para llegar al Gardens by the Bay.

No podíamos esperar que pasaran los días para mudarnos, cuando por fin ocurrió llegamos al hotel con nuestras maletas para hacer el check-in. Llegamos a la torre 1 (donde se encuentra el Lobby Check-In Counter) al estar haciendo la fila que era muy larga se nos acercó un personal del hotel y reviso nuestra reservación y nos comentó que lo siguiéramos, llegamos a la torre 2 y nos metió a una oficina que decía “Check-in VIP” dije -¿qué está pasando?- el hotel es caro, no quería pagar ni un peso más por un trato que realmente me da igual, en esa pequeña oficina solo habían 2 personas delante de mí, cuando llego mi turno di mi ID y la reservación, nos miró y nos preguntó si era nuestra primera vez en Singapur a lo que respondimos que sí, llevo un par de minutos el check-in, nos entregó unos cupones para gastar en las tiendas del centro comercial, nuestras tarjetas para la habitación y un pequeño folleto con atracciones locales, nunca entere porque el bellboy nos llevó hacia allá, no me cobran de más ni nada, solo a la tarjeta de crédito le agregaron una noche más como depósito que yo sentí que me quedaba sin alma al ver mi voucher por lo que me habian retenido.

Llegamos a la habitación y lo primero que hicimos fue abrir el closet, ponernos las batas y subir a la famosísima Infinity Pool, nos veíamos divertidos con nuestas batas caminando por los pasillos del hotel hasta con cierta pena, pedimos el elevador y sorpesa, se abre y lleno de personas con sus batas tambien dirigiéndose a la piscina, fue chistoso porque se nos fue la pena, o al menos a mí.

Y con ustedes la alberca infinita mas alta y larga del mundo.

Bien vale la pena quedarse un par de noches en este hotel, aunque en Singapur hay hoteles más caros y mucho más lujosos ninguno es tan icónico como este.

 

singapore dollar S$

El hotel ofrece diferentes habitaciones, entre mas alta más cara será y dependiendo la vista que quieras, nosotros elegimos uno a mitad de la torre 3 con vista a los jardines, yo se las recomiendo ya que la vista a la ciudad la podrán disfrutar desde la alberca. También otro detalle, no podras ingresar a la alberca si no estas hospedado, puedes subir a un bar que se encuentra a un lado de la alberca pero las colas para llegar son bastantes largas en especial en el atardecer ya que todos quieren una foto a esa hora.

La alberca nunca estuvo llena, hay una zona especial para familias así que puedes alejarte de ahí y ningún niño te molestara, no probamos nada del bar cuando estuvimos en la alberca, nos llevaron el menú y todo muy caro, salimos a comer a un McDonald’s, triste pero cierto.

Las noches desde la alberca son magicas. Gracias R por siempre estar dispuesta a tomarme fotos.

 

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