Ajustándonos a Toluca

Ya pasaron cuatro meses desde que llegamos a Toluca y después de haber escrito en el post pasado sobre nuestras primeras impresiones y lo que nos había decepcionado de Toluca. Hoy les comparto el avance sobre algunas situaciones.

De primavera a invierno

Dice el dicho que “a todo se acostumbra uno, menos a no comer” y es cierto, incluso ya no nos arden los ojos por la contaminación, los primeros días no soportábamos tal ardor y ahora estamos como peces en el agua.

La estación ya cambió, pasamos del invierno a la primavera y seguimos usando manga larga y suéteres porque aunque el día es soleado casi siempre se siente frío, aunque ha habido un par de excepciones en las que hasta nos hemos sorprendido por sentir calor.

Tortillas, pan y estilista

En cuanto a la comida, después de visitar tres tortillerías cercanas ya encontramos una que nos agrado y ya no le hacemos el feo a las tortillas amarillas. Ya encontramos también una panadería que nos envenena encanta y también una estética para cortarnos el pelo, porque con estos cortes hipsters-millenials, creanme que es difícil encontrar un buen lugar del que salgas feliz por tu corte.

Estacionamiento everywhere

Ya hemos recorrido más lugares de la ciudad y creo que ya estoy minimizando los cables que hay por todos lados porque ya no les tomo tanta importancia visual. Por otra parte, hemos notado que uno de los negocios más redituables en esta ciudad es sin duda el estacionamiento, para cualquier lugar que vayas hay que pagar estacionamiento. Para ir al super hay que pagar, para ir a la plaza hay que pagar, para ir al centro hay que pagar, etcétera. Es literalmente una gastadera en estacionamientos.

No hay tinacos

Otra que cosa que hemos notado es que en las casas de esta zona no se acostumbra a tener tinaco, según lo que nos han contado es que el abasto de agua se hace a través de pozos y nunca, nunca (según nos dijeron) falta el agua. Sin embargo, en un par de ocasiones han quitado el servicio por algunas horas para arreglar desperfectos, pero siempre vuelve y además hay muchisíma presión.

Los aromas ambientales

Al ser una zona industrial todos los días hay un olor a algo, los olores que he identificado son a la lechera flakes, chips adobadas, chocolate, café, pan, tierra mojada y en algunas zonas es muy común que siempre (SIEMPRE) huela a drenaje. Además de que hay en días en que los niveles de contaminación son muy exagerados y pareciera que esta nublado, pero no, es literalmente contaminación.


Por otra parte, la semana pasada conocimos a un vecino que nos contó su historia y situación aquí en Toluca y nos dimos cuenta que no somos los únicos que tuvimos que dejar todo para comenzar de cero. Y bueno, hasta aquí mi breve reporte de ajustes.

 

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Nos conocimos hace más de 10 años a través de Internet. Nos casamos y hemos vivido juntos muchas experiencias, desde compras acertadas y equivocadas de electrodomésticos, gadgets, cremas, ropa, etcétera; hasta un par de viajes de los cuales tenemos varias historias para contar. Síguenos en Facebook e Instagram

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